Entradas

Acto 25 de mayo

Imagen

Historias de Corrientes

Imagen
Resulta que hace mucho tiempo, donde ahora hay un local de quiniela, había una carnicería acá en Corrientes, que en su momento fue bastante popular, “ El Gauchito Gil ” se llamaba. Estaba ubicada por Avenida Ferré casi España, por la banda norte, justo al lado de un templo evangélico, el cual a su vez antes fue un cine, pero esa es otra historia. El tema es que viene un día el dueño de la carnicería y se le ocurre pintar en SU pared una imagen del Gauchito Gil, coincidiendo que toda la vista de la imagen iba a ser para el lado del templo. Después de varias peleas, discusiones y demás sobre que la imagen era suya y de su pared, y no la podían tocar, el Pastor que estaba en ese momento se puso como loco y con su comunidad deciden levantar el murito ese, que se ve en la foto, pegado a la pared de la carnicería, solo para taparlo al “Gaucho”. Por eso es que si alguna vez esa pequeña pared cae, verán al Gauchito Gil emerger de entre medio de los ladrillos.

Inocencia

Esta mañana estaba apurado, subí a un remis y fue con traspasar ese portal misterioso donde una especie de elfo místico tiene la llave de tu destino. El remisero. Cumplidos los saludos de rigor, veo que debajo de su asiento tenía un billete de $5 pensando en aplicar el truco de la zapatilla desatada optó por la opción honesta y se los devuelvo cosa que me agradece. La sigo jugando de honesto con un: "yo siempre aviso cuando me dan mal el cambio también" y el sigue agradeciendo. Y entonces se produce un diálogo más o menos asi: - Lo que da bronca es cuando no te agradecen. Ay fui a devolver una tablet y no me dieron ni las gracias. - Me imagino, y ni que hablar de pagarte el viaje. - No, entonces cuando se metió para adentro le golpee la puerta y le pedí que por lo menos me diga gracias, y la mina me contesto que no tenía nada que agradecer si la tablet era de ella. - uh! Que garrón, encima de que le devolviste la tablet, también le devolviste un montón de informa...

Córdoba

Imagen
Año de viajes. Colectivos, taxis, terminales, en fin, viajes de cabotaje. Pero en definitiva tremendamente disfrutables. Año de viajes. Colectivos, taxis, terminales, en fin, viajes de cabotaje. Pero en definitiva tremendamente disfrutables. Con mi hija hemos recorrido kilómetros descubriendo cosas y vida, Córdoba, Buenos Aires, Mar del Plata fueron algunos de los lugares visitados. Mi esposa hace un curso en Córdoba y allí es donde vamos una vez por mes, acompañando en familia su esfuerzo y mostrándole a la niña que la vida siempre es algo más. Así es que recuperé amigos que se fueron a vivir allá, a mi prima Lilí a quien hace más de 25 años no veía. Muchas caminatas comenzando con interminables visitas al zoológico, recorrido de parques, viajes a Carlos Paz y su aerosilla, muchos amigos nuevos, muchas experiencias nuevas. Córdoba sumó un plus a este año e hizo que valga la pena.

Avivados

Uno se encuentra todos los días con distinta clase de personajes, digo personajes porque es la cara que eligen mostrar a los demás, cosa que no deja de ser una actuación a veces de lo más desagradable. Estando en Walmart se me da por probar la caja autoservicio, un lugar de lo más incómodo y todavía mal encarado. El cartel dice: “Hasta 20 productos” entonces la libre interpretación hace que una familia de 3 miembros decida pasar 20 cada uno, sin contar que uno de esos es una niñita de unos 8 años. Una señora ve esto y lo hace notar y solo recibe un: “Dejá de romper las pelotas por pavadas, vieja loca”, ¿Alguien hizo algo? No. Así estamos como sociedad ¿civilizada?.

Padre

Sigo con esta descomunal tarea de criar una niña maravillosa. Una niña que me está mostrando como se hace paso a paso y prácticamente me lleva de la mano en todo momento. Creo que nada de lo que pasa se compara con esto, por fin todo encaja, por fin todo tiene sentido. 

Ruidos Molestos

Creo que uno de los cambios de la ciudad y la sociedad se evidencia en la contaminación sonora que esta produce, el nivel de agresión crece y se llega a un punto en el que no tiene solución aparente. Todos coincidimos en que queremos descansar, pero ¿y si nó?. Que soluciones se intentan y cuál es el éxito que se persigue en este reclamo. En mi caso, yo a través de change , busco la creación de una oficina dentro del municipio que nos permita tener en cierta forma un lugar donde ir a reclamar. La “ley” está, solo que ahora hay que ponerla en práctica. Aprovecho para invitarlos a todos a sumarse al grupo de “Unidos por el Silencio” de activa y sana participación en el quehacer diario.