domingo, 22 de octubre de 2006

Lectura

Este viernes por la noche sucedió la maratón de lectura, una verdadera fiesta de la que tuve una visión particular, sería injusto conmigo mismo si no la escribiera aquí. Una caterva de profesoras, y autoridades de enseñanza, (directoras, supervisoras, etc.) compartieron en mismo curso. Me tocó comenzar la sesión de lectura con la primera parte de “Lolita”, como para entrar en calor. Luego vinieron dichas profesoras con textos tales como este, de la Madre Teresa, (al final de la página) Cuestionario a la madre T. otra señora leyó un texto de un sacerdote de aquí de Corrientes, y luego también leyó una poesía de su autoría un escritor correntino. Luego cuando a todos se les habían acabado las cosas que leer, me pidieron que lea algo... no me hice rogar, los alumnos, en tono de burla, pidieron otro poema y yo arranqué con aullido... creo que causé conmoción, al recitar frases tales como: “Quienes permitieron ser penetrados por el ano por virtuosos motociclistas, y gritaron con alegría” o también “Quienes eyacularon en la mañana y en la tarde en jardines de rosas y en el pasto de parques públicos y cementerios esparciendo su semen libremente a quienquiera que llegara” además de otras cosas por el estilo durante más de media hora... en fin, cuando salí al patio fui increpado por un grupejo de profesoras quienes presa de una crisis nerviosa no sabían como dirigirme la palabra... y en medio de palabras entrecortadas su conclusión fue: “Los chicos no entendieron nada de eso que leíste”... Que cada uno saque su propia conclusión...

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