domingo, 29 de octubre de 2006

Viaje

Como lo dije una vez, soy bueno para predecir el futuro. Fue un viaje horrible. Ni bien llegué a Venado hice fui a ver a un gran amigo para arbitrar los contactos necesarios para que una psiquiatra vea a mi tío. Llamé a un vecino de mi tío para avisarle que yo ya había llegado y que había venido para hacerme cargo, me avisa que parece que mi tío ya había cerrado su casa y estaba adentro. Dos minutos después me llama para avisarme que la policía había llevado un tipo que estaba en la esquina y todos creían que era el... y ahí comenzó mi calvario... Todo el día había viajado por la ruta, llego y tengo que ir a las 23:00 hs. a sacar a mi tío que estaba preso, creo que es el primer caso que alguien se enferma y lo llevan preso. Llego a la comisaría y dos agentes, muy poco comprensivas ellas me dicen que tenía que llevarme a mi tío, y que si estaba enfermo era mi problema. Les pido comprensión y acceden a dejarlo ahí hasta que yo pueda conseguir una ambulancia. Vamos al hospital y nos niegan toda atención, refiriendo que no podían ir e inyectar un calmante a una persona dentro de una comisaría y menos retirarla y traerla al hospital. Nos envían a una empresa de emergencias médicas llamada “emcofir” que tiene convenio con pami. Vamos y allí nos dicen que necesitamos la derivación de un médico y que tampoco podían tomar decisiones ellos por si solos. Entonces nos envían al Sanatorio “San Martín”, y allí nos atiende el telefonista (que no era médico) y nos dice que no lo pueden recibir, y ni siquiera llama al médico de guardia, diciendo que es el “el que decide quien se interna ahí y quien no se interna”, volvemos a “emcofir” y nos dicen entonces que pidamos a la policía que por favor lo traslade hasta el hospital y que ahí lo podían sedar. Volvemos a la policía y nos dicen que es imposible hacer esto, que mi tío estaba calmado y que ya lo traían para que me lo lleve porque es mi problema, yo un tanto caliente les digo que si lo traen y se golpea o rompe algo iba a ser su problema, no el mío. La agente sin entrar en razón dice que ya lo traen. Intentan traerlo y por el pasillo mi tío armó tal despelote que no tuvieron que sujetar como entre diez policías. Aparece nuevamente la agente, que ahora sí había entrado en razón, y me dicen que lo iban a llevar ellos al hospital... (continúa)

Publicar un comentario