lunes, 13 de marzo de 2006

About me...

Hoy me corté el pelo. Hace como cinco años que soy habitué de la misma peluquería. Dos chicas, que ahora me entero se llaman Norma y Edith, quienes comenzaron en un garaje cortando a las puñaladas limpias, luego fueron mejorando, sacaron el portón y pusieron ventanas, luego un aire acondicionado, luego compraron sillones cómodos, luego pintaron y revocaron las paredes, y así el negocio crecía lento pero seguro. Todo esto yo lo podía vislumbrar corte a corte. Hoy me encuentro con que habían pintado nuevamente, ahora de un tono rozado, y al frente del local, habían puesto un enorme cartel luminoso con la leyenda: “Salón de Belleza”, no tengo miedo de las suspicacias que pueda implicar esto, pero lo admito, cuando llegué a casa me resultó un poco sugestivo decirle a mi esposa que había ido al Salón de Belleza a cortarme el pelo…
Todos saben que tengo los dientes manchados, casi diría que desde que nací. Esto podría decirse que nunca me ha ocasionado inconvenientes, nadie prácticamente lo ha notado, y si lo notaron jamás me comentaron algo. Solo tres personas en mi vida me dijeron algo acerca de esto. El primero: mi amigo “manolo”, demás está decir que tiene problemas mentales, es un tipo muy extraño, vive solo con sus 14 perros. Lo conocí una vez en una misa en el colegio salesiano y al año cuando lo volví a ver, se acercó y me dijo: -¿Vos no sos Dante?... si, respondí… ¡Claro!, te reconocí por los dientes manchados… ¡Claro!, y yo te reconocí por el agujero donde deberías tener el cerebro… El segundo: tiempo después concurría a un gimnasio, y el dueño viene intentando hacerse el simpático amistoso y me dice: - vos ahí… en los dientes… ¿Un depósito de que tenés?; mientras yo sin mirarlo sigo… uno… dos… tres… El tercero: ayer al mediodía, pasa un linyera, con sus ropas todas raídas y sucias por largas noches de borracheras dormidas en algún umbral, y me pide una moneda, aclarando que era para el colectivo… ante mi negativa, me dice: “tenés que usar odol para los dientes”… ahora recuerdo dos más, pero a esos no vale la pena ni siquiera mencionarlos… soy muy feliz con mis dientes manchados, y eso es lo único que me importa.-

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