martes, 14 de febrero de 2006

Desvinculos

Dedicado en el día de los enamorados a todos aquellos que creen que el amor salva…
Alfredo y Gabriela, conforman un matrimonio normal, son jóvenes, son exitosos y tienen un futuro lleno de luces… Esa noche Gabriela se había adelantado, con el nerviosismo de una adolescente había salido temprano de su trabajo, había comprado sahumerios de lavanda para realzar la pasión que se tenían, y había cocinado un pollo al tandoori, justo del picante, ese que tanto excitaba a Alfredo comer, era mejor que cualquier afrodisíaco… Ese día, Alfredo había chocado el auto, un carro de un ladrillero tirado por caballos le había aboyado una puerta, por la tarde, le habían comunicado que su proyecto, por el que tanto había luchado, sobre la protección de la aftosa en Corrientes, había fracasado rotundamente, pero sabía que al llegar a su casa, su amada lo esperaría para protegerlo y mimarlo como solo ella sabía hacerlo… Luego de cenar juntos, y sentir como la efusión del amor fluía, hasta convertirse en llamas, avivadas convenientemente por el pollo y todo el ritual amatorio al que Gabriela sabía darle vida como jamás ninguna otra lo había hecho, Alfredo corrió hasta el baño, a realizar ese peculiar acto de lavarse los dientes, cuya frecuencia lo convertía en casi un maniático, se lavó con la fuerza de un psicópata, corrió hasta la cama y le susurró al oído: “Gaby, feliz día de los enamorados, sabía que no lo olvidarías”, y ella entre juguetona y entregada, le respondió: “Ah!!!, cierto mi amor, hoy es nuestro día… lo había olvidado, todo esto solo fue para que me perdones, porque ayer se me cayó tu cepillo de dientes en el inodoro, y me olvidé de avisarte también”

Pd: No se habrán pensado, que hoy iba a poner una almibarada tarjeta de San Valentín…

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